En esta serie de pequeños relatos diarios en época de pandemia, el hilo conductor es la felicidad. La idea me vino, entre otras cosas, tras un mensaje de mi padre cuando le mandé una foto de la que, con el tiempo, ha sido mi última salida al monte.
"Es la imagen de la felicidad", me contestó.
Era una foto espontánea, nada posada, en el entorno y con la gente adecuados.
Qué bueno es reconocer la felicidad en los demás. No confundirla con el interés, el afán de poseer, la lucha por el poder o la riqueza, la notoriedad, el protagonismo desmedido.
Iñaki Ochoa de Olza fue un montañero, alpinista e himalayista navarro que falleció cuando intentaba ascender el Annapurna. Fue protagonista de uno de los rescates (fallido) más heroicos que se recuerdan.
Pasado un tiempo de su muerte, su madre, Pilar Seguín, declaró:
"Los padres lo que queremos es que nuestros hijos sean felices, no abogados".
Toda una declaración.
Ese día no pudimos llegar a la cima. Muchas veces hay que saber decir no para regresar a gusto. Almorzamos en la orilla del ibon. Solos. Dormimos un rato con la tranquilidad que dan los lugares donde no puede llegar todo aquello de lo que nos apartamos.
Al despertar comprobamos que todo seguía igual. No había sido un sueño. Seguíamos bajo el mismo cielo.
Saquemos todos la felicidad a pasear en estos días más tristes.
#SacaLaFelicidadAPasear #YoMeQuedoEnCasa #QuédateEnCasa

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