viernes, 4 de noviembre de 2016

100 metros

La que has liado, Ramon Arroyo Prieto . Hace unos meses me propusiste un reto y no me va a quedar más remedio que cumplirlo.

Pero ahora, echando la vista mucho más atrás, veo que las matinales analizando científicamente cuándo se desencadena el inicio del viraje fundamental, perfeccionado o no, han tenido su fruto. Recuerda que la principal conclusión fue que todo empezaba en la punta del dedo gordo del pie del monte. Le seguía la hiperflexión.

Estoy seguro de que eres capaz de explicar a un auditorio repleto el enorme avance que supuso la introducción de los festones ( no confundir con fiestones, que ese sería otro capítulo) en las pistas de Val d'Isère, ValThorens o Avoriaz. Explicación, demostración en parado, dibujo en la nieve con el bastón, demostración en movimiento y todos bajando uno a uno.

Allá dónde esté, nuestro más que amigo Íñigo estará sonriendo mientras se  prepara un enorme bocata de fromage aux fines herbes en el parking del Carrefour de Bourg de Péage muy a la vera de dos, o tres, autobuses Juliá.

En Velázquez 94, al fondo del pasillo, pero en el mismísimo fondo, negociamos nuestros fines de semana, los guía de bus, los viajes de la Inmaculada, Navidades, Año Nuevo, Semana Santa e incluso algún Puente de Mayo. Arantxa, Benoît y aquella secretaria que luego llevó la antorcha de Barcelona 92 por, dice la leyenda, ser alta. Y, al principio del pasillo, nada más entrar, Rosa y Juan Carlos.  Y en medio administración, dónde nos pagaban. Y bien, muy bien, por cierto.

Vuestro apellido y el nuestro forman parte de las escasas sagas familiares de aquella tribu de tipos vestidos normalmente de rojo, con alguna chaqueta azul de vez en cuando. Apellidos a mezclar con Maeva, Pierre & Vacances, les Cars Philibert et incluso una tal Madame Loi. Apartamentos, sábanas y fianzas. Alquileres y clases. Y cena los jueves en aquel garito de Avoriaz dónde la música era en directo.

Esteras de Medinaceli, área de El Cisne en Zaragoza, área de Pina y Porta Catalana. Paradas a deshoras, charlas interminables.

Y La Plagne aquella Semana Santa en la que se decidió hacer bocadillos para 150 cada mañana en mi apartamento.

Y Pal'92 cuándo Txavi, Julián, Elena, Mónica Y yo os recibíamos todas y cada una de las semanas de aquel invierno irrepetible para muchos. El Renault 5, el Hotel Marco Polo y Marc, el maître. No sé si estabas alguna de las semanas en las que se pronunciaron dos frases que se incorporaron al libro de esa época: " Igualito que en Prudential" y "Pues si Patri no cabe, el avión lo pagamos a escote"

La que has liado, Ramón.

Fuimos muchos, más de 100, cómo esos #100Metros que ahora veo por todos los lados, los que en público, en privado o en silencio, nos sentimos orgullosos de ti, de ser tus compañeros de entonces, tus amigos de ahora y de haber compartido contigo aquellos años de juventud que son los que marcan el futuro.

He leído tu libro, lo he comentado contigo y voy a ver la peli. Y, estoy seguro, seguiré viéndote cargado de esquís, de listados, de ese cartel de Bus ¿6? y de latas de Coca Cola para vender de 16:30 a 17.

Y bajo un bigote poblado, una voz, a menudo afónica, ordenando que a las cinco todos en marcha.

#RendirseNoEsUnaOpción

http://www.elmundo.es/salud/2016/11/04/581b2c37e5fdea29288b456e.html

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