jueves, 22 de septiembre de 2016

Siniestro Total

Dentro de un mes, casualmente, me vencen tres pólizas de dos motos y de un coche. Todas ellas, así como las de otro coche y el seguro del hogar, las tengo en la misma compañía de seguros, muy conocida, española y con gran presupuesto en marketing. Por mi parte, soy el clásico asegurado chollo, con partes de siniestros casi inexistentes y una antigüedad cercana a los 30 años. Como uno de mis hijos se está sacando el carnet de motocicleta y su intención es conducir mi ya rodada Vespa 125 Pk, solicito a mi compañía que lo incluyan en mi póliza como segundo conductor, conductor esporádico ó cómo ellos estimen conveniente.

"Lo siento, pero no aseguramos ese riesgo"

"¿Cómo?"

"No aseguramos a conductores menores de 25 años en las pólizas de motocicletas"

"Pero, vamos a ver, eso me va a obligar a marcharme de la compañía pudiendo arrastrar al conjunto de mis pólizas..."

No hay manera. Es su política comercial. Esta compañía líder española, con un cliente cautivo como yo, con más de 30 años de antigüedad, prefiere eso a asegurar ese riesgo. Lo que en términos de marketing viene a ser incomprensible: fusilar la fidelidad.

Solicito presupuesto en una segunda compañía puntera, también española, que, además, fue mi primera compañía de seguros precisamente con la Vespa. Y también con un enorme presupuesto de marketing. En su momento, año 1985, contraté la póliza con 18 años sin problema alguno de edad, sexo ó religión. La amable comercial de la minimalista sucursal aporrea varias veces el teclado para que la pantalla le escupa la cifra final:

" La póliza se quedaría en 835 euros "

" Creo que hay un error. Se trata de asegurar una Vespa 125 a terceros no un vehículo a todo riesgo sin franquicia"

" Lo siento no hay ningún error. Son los precios que tenemos para ese seguro"

Yo, con cara de calzoncillo:

" Hombre, yo creo que sería más honesto decir que no quieren asegurarme la moto porque no creo que nadie pague 835 euros por asegurar a terceros una Vespa..."

Cruzo la calle y entro en otra compañía de la que sí diré el nombre: Allianz. Alemana por cierto. Tras exponer mi necesidad y con exquisita amabilidad, la comercial me dice que son 149 euros incluyendo el riesgo del menor de 25 años. Todo facilidades. Ni una pega. Y que siga trayendo pólizas que seguirán haciéndome mejores precios pero sin presión.

Aunque las dos primeras sean ya dos multinacionales con presencia exterior siguen siendo españolas. Dentro de lo que puedo trato de favorecer lo nuestro como un francés siempre defenderá a Peugeot, Air France, Decathlon, su baguette o su pain au chocolat. Lo que convendría es que la Marca España hiciese lo mismo a la hora de tratar a los clientes porque no todo son anuncios ni comunicación en las redes sociales. Todos lo agradeceríamos bastante tirando a mucho.

Hoy, Rafa Nadal ha declarado "Fuera tendría el doble de dinero pero en España tengo el doble de felicidad". Háganle un hueco en esas compañías que algunos sobran y él hace falta.

Además han debido coincidir por los pasillos.


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