martes, 24 de marzo de 2020

Lo que pasa en el desierto queda en el desierto

Cuando quisimos volar y casi despegamos. ⁣

Iban a ser quince días tirados en el desierto pero nuestra inocencia y falta de experiencia nos obligaron a acortarlos. No fue muy buena idea lo de aprovisionarse en Makro como si no hubiese un mañana olvidando que en el desierto principalmente hace calor. ⁣

Nuestro gran olvido fue la sal por lo que una tarde organizamos, supongo que echándolo a suertes, un comando que, con cierta nocturnidad y provistos de un simple cubilete de los carretes de fotos de entonces, se introdujo en las líneas enemigas que eran unas salinas cercanas. Una vez en las enormes dunas de sal, con el cubilete ya lleno, fuimos sorprendidos y fuertemente amonestados por dos vigilantes que, sospecho, aún siguen riéndose de nuestra inocencia. ⁣

También estábamos medio aislados pero no confinados. El sol, el calor y un cierto aburrimiento de días infinitos sin tener nada que hacer dinamitó el grupo que había llegado compacto. Cada uno tiró para dónde le pareció mejor. O dónde pudo porque alguno nos quedamos sin coches y sin esa pésima compra que tuvimos que ir tirando descompuesta por el sol. ⁣

Así, Álvaro y yo llegamos, medio en bus, medio andando, hasta Tarifa. Nos diluvió e hizo frío pero vimos el mundial de windsurfing y dormimos bajo un Land Rover muy alto. ⁣

Saquemos todos la felicidad a pasear en estos días más tristes. ⁣⁣⁣⁣⁣
⁣⁣⁣⁣⁣⁣
⁣ #SacaLaFelicidadAPasear #QuédateEnCasa ⁣#YoMeQuedoEnCasa




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