viernes, 31 de diciembre de 2021

Qué suerte la nuestra

Fue un día de noviembre de este 2021, que esperábamos mejor, ya terminando. Llegó después diciembre y lo empeoró. Amanecí con dudas, algo de pereza y una patada al edredón. Al primer paso le sigue otro y, aunque estaba solo, conduje una hora y media para después enfilar una larga pero constante subida. A veces lo solemos llamar patear.

Esa noche nevó, hacía frío y alguien había abierto ya una huella. En cierto modo, y pese a ser de un desconocido, seguirla da siempre algo de confianza porque el pasado siempre enseña.

Subiendo se piensa, generalmente, bien. También se mira con ojos de querer compartir y uno suele sorprenderse hablando con alguien que está lejos de allí. No es extraño recibir respuestas que alientan.

A media mañana, con un sol que no nos iba a calentar, nos juntamos cinco desconocidos en la cumbre. Seguramente, si coincidiésemos de nuevo, no nos volveríamos a reconocer. El de azul giró sobre si mismo, miró lejos y habló claro: 

"Qué bonito está todo. Qué suerte tenemos de estar aquí, ahora". 

Lo escuchamos en silencio. 

Vuelvo a hacerlo ahora según escribo. No fue un comentario más. De alguna manera, todos asentimos y agradecimos que pusiera letra a esa canción. Fue lo más real y sincero que he escuchado entre la niebla de la pandemia.

Detrás de la ventana espera un nuevo año para el que seguro que ya has recibido muchos deseos de felicidad, amor, trabajo y salud. Yo, además, voy a aprovechar para animarte a dar esa patada al edredón y recibir preparado al día de mañana.

2022: aquí nos tienes a todos. Estamos listos y nos necesitamos. Es aquí y es ahora.


#SacaLaFelicidadAPasear







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