jueves, 10 de julio de 2014

El nervioso de la taquilla 34

El nervioso del gimnasio siempre habrá elegido la taquilla 34 que está encima de la tuya, la 33. Mira tú que hay taquillas vacías. Pues tiene que haber elegido la contigua a la tuya.

Aparece justo en ese momento en el que aún no has terminado de secarte y que estás a punto de enfundarte de nuevo los calzoncillos. No puede esperar cinco minutos apartado metro y medio a que termines la primera fase de tu vuelta a la ropa de civil cuando aún tienes la toalla, la ropa sudada, las zapatillas, las chanclas desperdigadas por el banco. Empieza a atosigar con la superioridad que le da el estar aún vestido y tú medio en bolas.

Se acerca, te intimida, alarga el brazo hacia su candado intentando no rozarte.

-¿me permites?

Lo normal sería decirle: " Pues mira, no. Espera tres minutos". Pero con aún el agua de la ducha cayéndote por las patillas y mostrando, adrede, una cierta resignación acompañada de respiración más profunda, haces una bola con toalla, ropa sudada, bolsa de deporte, zapatillas y eres tú él que se tiene que apartar y esperar 5 minutos a que él abra, con parsimonia y superioridad, su taquilla.

A pesar de encontrar la complicidad del que ocupa la 28, que te dirige una mirada de " ¡manda cojones!", el de la taquilla 34, el nervioso, el de las prisas, lo primero que hace al abrir es localizar el móvil, sentarse en tu sitio y contestar whatsapps. En ningún momento se le ocurre pensar que tú estabas ahí porque ahí tienes tus cosas. Territorio conquistado y tú expulsado.

No suele ser un tipo con aspecto deportista, más bien un aprendiz de cachitas que sólo frecuenta la sala de musculación con la esperanza de parecerse al alguno que haya visto en Telecinco. La pinta le delata: camiseta de tirantes, pantalón largo de chándal y zapatilla Puma de esas estrechas.

Mientras acabas de recoger, y ya vestido, te das cuenta que no has cogido el candado y que vas a tener que pedirle que se mueva.

- ¿me permites, por favor?

Ni te mira. Sigue mirando su Samsung Galaxy.

- Ah, sí. Perdona.

Coges el candado, revisas tu taquilla, te marchas y le dejas mirando su facebook dónde seguro comenta las diez series de pectorales y biceps que se ha calzado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario